
Al ya desplazamiento máximo que vienen afrontando las comunidades indígenas Eperara Siapidara de Timbiquí, Cauca, se suman las constantes fumigaciones aéreas que destruyen los cultivos de Pancoger, contaminan las fuentes de agua, amenazan con destruir la biodiversidad y aceleran problemas de salud para la población confinada. La crisis humanitaria del Pueblo Indígena Eperara Siapidara se ha convertido, además, en un fantasma invisible para la administración municipal, departamental y para el gobierno nacional; los problemas sociales-humanitarios siguen siendo marginales en la agenda política nacional.
ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS EPERARA SIAPIDARA DEL CAUCA -ACIESCA- COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA:
“AL CAÍDO CAÉLE: DEL CIELO NOS LLUEVE AHORA VENENO”
Los Cabildos Indígenas de los Resguardos de Guangüí y San Miguel de Infí en uso de facultades constitucionales y legales hacen el siguiente pronunciamiento acerca de los problemas que se están presentando dentro de nuestro territorio sagrado.
860 personas del resguardo de Guangüí y 560 habitantes del resguardo de San Miguel de Infí hemos sido desplazados forzadamente desde el mes de 17 de Septiembre de 2008 por causa de actores armados al margen de la Ley. Desde entonces el Gobierno Colombiano, en cabeza del Sr. Presidente Álvaro Uribe Vélez, ha sido informado.
No obstante el conocimiento que ha tenido de las indignas condiciones en que vivimos desde entonces, que se resumen en pánico colectivo, hacinamiento, mendicidad, cansancio, epidemias que han causado la muerte de 6 niños menores de 2 años, cambio de dieta alimentaria y rutinas familiares, inmovilidad, improductividad, etc., ahora interviene agravándonos los problemas con fumigaciones aéreas que se vienen dando desde el 5 de mayo.
La primera fumigación se produjo a 100 metros de la concentración de San Francisco (Resguardo de Guangüí), arrasando no solo cultivos de uso ilícito sino también cultivos de pancoger de la vecina comunidad afrodescendiente, y contaminando la quebrada que alimenta el acueducto con el cual se abastecen las cuatro comunidades confinadas de dicho Resguardo.
La segunda fumigación se dio dentro del Resguardo de San Miguel de Infí, afectando directamente 35 parcelas familiares, hecho que ha tenido como consecuencia inmediata la contaminación de las aguas de los ríos y quebradas, razón por la cual hay en este momento un total de 12 niños, 10 adultos (entre ellos una mujer embarazada) y 2 adultos mayores intoxicados que fueron hospitalizados en la ESE de Timbiquí después de un viaje de 6 horas, pero también esperamos destrucción de los cultivos de pancoger.
Estos hechos se constituyen en graves actos terroristas y delincuenciales de origen gubernamental, porque atentan contra la vida y la salud de tantas personas en estado de completa vulnerabilidad, y engendran más pánico colectivo sumado al que ya nos ha ocasionado el mismo desplazamiento.
Pero además se constituyen en un atentado contra nuestra cultura, porque rompen el equilibrio y la armonía entre los hombres, Nuestro Padre (Tachi Ak´ore) y el territorio sagrado, y en actos criminales contra la naturaleza que afectarán por muchos años toda la flora y la fauna, el agua, el aire y la tierra de la cual dependemos para obtener alimentos, medicinas, construir nuestras viviendas, instrumentos de trabajo, de transporte, etc.
En resumen: Las fumigaciones de que somos ahora objeto violan totalmente el Estado de Derecho consagrado por la Constitución Colombiana, los Derechos Humanos y los Derechos de los Pueblos Indígenas, y contradicen totalmente las Políticas Gubernamentales en materia de Protección Social, Salud, Ambiente y Etnias.
Hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que detenga inmediatamente las aspersiones aéreas de estos tóxicos. No tiene ninguna justificación este integral y masivo envenenamiento; se constituye en un acto genocida que nos hace recordar las actuaciones de los nazis en los campos de concentración.
De igual manera denunciamos que el Consejo Comunitario recientemente celebrado en Guapi ha desconocido totalmente la realidad de la etnia Eperara Siapidara, ni siquiera el Alcalde Encargado de Timbiquí tuvo una palabra para informar acerca de nuestro desplazamiento.
Expedido en Timbiquí, el 09 Mayo de 2009
Benildo Mejía Puama, Presidente ACIESCA
Basilio Moya, Secretario ACIESCA
ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS EPERARA SIAPIDARA DEL CAUCA -ACIESCA- COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA:
“AL CAÍDO CAÉLE: DEL CIELO NOS LLUEVE AHORA VENENO”
Los Cabildos Indígenas de los Resguardos de Guangüí y San Miguel de Infí en uso de facultades constitucionales y legales hacen el siguiente pronunciamiento acerca de los problemas que se están presentando dentro de nuestro territorio sagrado.
860 personas del resguardo de Guangüí y 560 habitantes del resguardo de San Miguel de Infí hemos sido desplazados forzadamente desde el mes de 17 de Septiembre de 2008 por causa de actores armados al margen de la Ley. Desde entonces el Gobierno Colombiano, en cabeza del Sr. Presidente Álvaro Uribe Vélez, ha sido informado.
No obstante el conocimiento que ha tenido de las indignas condiciones en que vivimos desde entonces, que se resumen en pánico colectivo, hacinamiento, mendicidad, cansancio, epidemias que han causado la muerte de 6 niños menores de 2 años, cambio de dieta alimentaria y rutinas familiares, inmovilidad, improductividad, etc., ahora interviene agravándonos los problemas con fumigaciones aéreas que se vienen dando desde el 5 de mayo.
La primera fumigación se produjo a 100 metros de la concentración de San Francisco (Resguardo de Guangüí), arrasando no solo cultivos de uso ilícito sino también cultivos de pancoger de la vecina comunidad afrodescendiente, y contaminando la quebrada que alimenta el acueducto con el cual se abastecen las cuatro comunidades confinadas de dicho Resguardo.
La segunda fumigación se dio dentro del Resguardo de San Miguel de Infí, afectando directamente 35 parcelas familiares, hecho que ha tenido como consecuencia inmediata la contaminación de las aguas de los ríos y quebradas, razón por la cual hay en este momento un total de 12 niños, 10 adultos (entre ellos una mujer embarazada) y 2 adultos mayores intoxicados que fueron hospitalizados en la ESE de Timbiquí después de un viaje de 6 horas, pero también esperamos destrucción de los cultivos de pancoger.
Estos hechos se constituyen en graves actos terroristas y delincuenciales de origen gubernamental, porque atentan contra la vida y la salud de tantas personas en estado de completa vulnerabilidad, y engendran más pánico colectivo sumado al que ya nos ha ocasionado el mismo desplazamiento.
Pero además se constituyen en un atentado contra nuestra cultura, porque rompen el equilibrio y la armonía entre los hombres, Nuestro Padre (Tachi Ak´ore) y el territorio sagrado, y en actos criminales contra la naturaleza que afectarán por muchos años toda la flora y la fauna, el agua, el aire y la tierra de la cual dependemos para obtener alimentos, medicinas, construir nuestras viviendas, instrumentos de trabajo, de transporte, etc.
En resumen: Las fumigaciones de que somos ahora objeto violan totalmente el Estado de Derecho consagrado por la Constitución Colombiana, los Derechos Humanos y los Derechos de los Pueblos Indígenas, y contradicen totalmente las Políticas Gubernamentales en materia de Protección Social, Salud, Ambiente y Etnias.
Hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que detenga inmediatamente las aspersiones aéreas de estos tóxicos. No tiene ninguna justificación este integral y masivo envenenamiento; se constituye en un acto genocida que nos hace recordar las actuaciones de los nazis en los campos de concentración.
De igual manera denunciamos que el Consejo Comunitario recientemente celebrado en Guapi ha desconocido totalmente la realidad de la etnia Eperara Siapidara, ni siquiera el Alcalde Encargado de Timbiquí tuvo una palabra para informar acerca de nuestro desplazamiento.
Expedido en Timbiquí, el 09 Mayo de 2009
Benildo Mejía Puama, Presidente ACIESCA
Basilio Moya, Secretario ACIESCA

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